Reseñas de Alfonso Chase

CUENTOS DEL SAN JOSÉ OCULTO: OTRA VUELTA DE TUERCA

Selección y prólogo de Tomas Saraví
Ediciones Andrómeda, San José, Costa Rica, 2007.

ALFONSO CHASE

Ediciones Andrómeda, bajo la responsabilidad editorial de Alfonso Peña, editó antes el primer volumen de esta serie sobre la narrativa josefina, y ahora nos presenta este segundo volumen: Otra Vuelta de Tuerca (¿En homenaje a Henry James?), ese cultor de los personajes y fantasmas de su tiempo, selección y prólogo de Tomas Saraví.

El prólogo demuestra la capacidad de Saraví en descubrir la geografía oculta, para algunos, en nuestra capital, con esa prosa y esos giros que lo vuelven inconfundible, erudito, perspicaz y una especie de guía turístico, a lo Dante, llevándonos, de imagen en imagen, por los vericuetos de esta ciudad, que tan bien conoce y de la cual es cronista marginal. Oculta es una imagen real de la ciudad, en donde ocurren sucesos que nos toman desprevenidos, pero allí están. Con cantinuchas, callejuelas, avenidas y paseantes que son el testimonio vivo de que existimos realmente.

No solo es el paisaje de una ciudad misteriosa solar, o sórdida, sino la acción interna de sus gentes, haciendo su vida al descampado, u ocultos en esos sitios en donde se habla de lo divino y lo profano, con la audaz propiedad de ser protagonistas, o simples personajes de ficción.

Si se le lee en detalle, el prólogo es una especie de cuento, o un monólogo que es representado de manera clara y personal, buscando establecer puntos de partida y de no regreso, que luego encontraremos en las narraciones. Los escritores seleccionados son variados, distintos, cada uno con su estilo y su manera de narrar lo que miran, sienten o inventan. Myriam Bustos, Alfonso Peña, Adriano Corrales, Alberto Cañas, Guillermo Fernández, Alexander Obando, Laura Fuentes y el que esto escribe. Todos diferentes al momento de construir el cuento, de darle otra vuelta a la tuerca, perfilando personas, sucesos y sitios, algunos con apellidos del barrio: es decir nombres propios que son y pertenecen al aura que rodea este San José oculto. La Bustos retoma las pasiones insólitas, las relaciones entre Alvaro e Irene, y el narrador, descubriendo los elementos eróticos y emocionales de los otros personajes, en una especie de cuadratura del círculo que existe en esas parejas abiertas, que terminan cerrándose a su propia manera de entenderse. Es una imagen de un San José, y de una clase social determinada, jugando con las ideas, y llevándolas a la práctica, en el peligroso y gozante abismo de las relaciones peligrosas, Supuso y sabía, como término de la narración, nos adentra en un mundo que pareciera abrirse hacia los placeres de la mente, que son en verdad los de la carne. Todo en familia. Como lo expresa el título de la narración.

La Amatista perfecta, de Alfonso Peña, e eso: una historia exacta sobre una mujer perfecta, la Condesa y sus extravagantes relaciones en nuestra ciudad, la que se va y vuelve, convertida en la viuda negra, en una ensoñación propia de la Oculta, y en donde pasado y presente nos definen la historia grotesca, con una joya colgando de un cuello, mitad real y todo ensoñación. Un cuento de extraña perfección verbal, imágenes oníricas, en la murmuración constante de una ciudad transformada en ruina femenina, que todos hemos creído ver deambulando.

Adriano Corrales ha escrito un cuento que resume su idea de la narrativa en donde la acción predomina, más las costumbres propias de un sector de jóvenes mujeres, en una especie de alucinación del protagonista frente a un idilio, en donde mezcla experiencias personales y la fantasía de lo que se espera, y toma forma definitiva en Jota A, una especie de musa desquiciada a la cual el protagonista de vida y busca en la ausencia. Una acción que muestra las costumbres más emblemáticas de un sector de personas, las venturas y desventuras de un poeta y un final idiosincrásico. Es decir: feliz.

Las nieves del tiempo, de Alberto Cañas es una joyita incrustada con ingenio, inteligencia y belleza, en donde se relata un encuentro posible, con el tiempo determinando una aventura, que empieza de nuevo, o una cita que se cierre para el protagonista y en donde la lejanía y la ausencia constituyen la esencia narrativa.

Recompensas de Guillermo Fernández, es la historia de una periodista que busca las razones de un crimen y a un posible asesino, en los alrededores centrales de la capital. Está presentado de manera polivalente, con opiniones de quienes vieron, admiraron o repudiaron a un hombre llamado Pavarotti. Mendigo, indigente, pedigüeño, el idiota sensible de calles y aceras. El final, previsto, es sorprendente pero real. Un estudio detallado por medio de una periodista que indaga un crimen, convertido en anécdota y en las palabras fluyentes de una niña.

Alexander Obando, con maestría, y siguiendo la línea de su narrativa, nos cuenta una historia en dos planos, en donde las dos protagonistas, Nikky y Krys, miran el cortejo funerario de Lady D. Es una descripción  de los deseos, la decadencia de un mundo y dos cuerpos que se acercan o se separan, en la ilusión de estar y luego difuminarse. Un lenguaje rico en detalles, descripciones, con una frase final muy propia de la inteligencia de Obando: No existe en el mundo tierra más fértil que la de un cementerio.

Tríptico, de Laura Fuentes, es un ejercicio de lenguaje y ficción. Es un cuento de múltiples cuentos posibles que se evapora entre el viento, la luna y un baúl ajeno, y propio, según sean las circunstancias. Un hermoso ejercicio de palabras.

Y colorín colorado que el próximo libro sea: Amar en San José, Morir en la Oculta, Sobrevivir en la descubierta, Existir en la descampada. Etc.

TÁK-MÈWÖ

Macarena Barrahonda
Poesía, ediciones Andrómeda 2007
ALFONSO CHASE

En el nombre del poemario significa trozo de corazón, en lengua bribrí. Pero no estamos ante un libro de poesía étnica, está de moda, advierto, sino ante uno de los más concretos aportes en poesía de Macarena Barahona Riera, en la plenitud de su enfrentamiento y disfrute del lenguaje, en una edición audaz y hermosa, con una muestra gráfica de Fabio Herrera, y un diseño no convencional de Viviana Ujueta. Es un encuentro de la escritora consigo misma y con las fuerzas de la naturaleza, desplegadas como parte de lo que se dice y sus resultados en su transformación interna. La autora está por vez primera en pleno dominio de un lenguaje de síntesis que, por lo explícito, nos remite a temas recurrentes en toda su poesía, pero esta vez definidos como dardos en busca de un blanco fluyente. No es tradicional esta poesía, en lo que tiene de uso del legado, sino que la autora escribe como lo desea, con una plena concepción del mundo, que varía, cambia, se expande o se constriñe, con el mar como motivo esencial y todos los elementos de la naturaleza encarnados en su mirada y en su cuerpo. El amor es visto como una fuerza torrencial, que abarca todos los elementos conocidos, y aquellos inventados, para darle fuerza a su manera de escribir. Es una poesía suelta, rápida, llena de objetos y pasiones, erotismo natural como el viento, que logra transgredir todos los límites. Pero eso no se queda detenido.  De un poema a otro se van descubriendo las fuerzas naturales, el corazón de la tierra, el lenguaje de aire y los mitos ancestrales profundamente adentrados en su cosmogonía. Es un libro que propone una liberación de los sentidos, una superación de amores superpuestos, lejanos unos, más cercanos otros. Poesía antropófoga porque devora sustancialmente todos los cuerpos, para darle forma al futuro, que es la poeta misma sumergida en los mitos indígenas para asimilarlos, para hacerlos suyos sin ninguna previsión. Un libro para recrear esencias, escrito, suponemos, como un torrente y que puede leerse como un solo poema que termina frente y ante el mar, de costa a costa, aunque la fragmentación de los temas nos permite encontrar la singularidad de esa poesía. Algunos de los poemas son de antología, otros entre lo mejor que ha escrito la autora, en lo que pareciera el cumplir un ciclo para cerrar otro, a partir del Atlántico (1993), el cual auguraba la recuperación del paisaje externo, en relación con los sentimientos e ideas poéticas que éste provoca en Barahona Riera. La limpidez del texto, la síntesis de una propuesta estética que, plena de ideas ancestrales, se establece en el presente. Un libro hermoso, ilustrado en detalle, con extraños dibujos de Fabio Herrera, y en su propuesta ilustrativa.

POEMAS PARA LEER EN VOZ ALTA

Claudio Willer
POESÍA, EDICIONES ANDRÓMEDA 2007.
ALFONSO CHASE

Claudio Willer (1940) es uno de los más apreciados poetas de nuestro tiempo. Se le conoce en círculos concéntricos en donde se valora su labor cultural, sus ensayos, su narrativa pero sobre todo su poesía. Ahora Ediciones Andrómeda edita una colección de su poesía, con una conversación-prólogo entre Floriano Martins y el autor, en donde la inteligencia mutua produce un texto limpio, y necesario, sobre detalles de la vida y la poesía de Willer, más aspectos inéditos sobre un poeta de gran relieve, para los que apreciamos su labor cultural y la grandeza de su arte poética. Como las más recientes ediciones de Andrómeda, está bellamente impresa y constituye un homenaje de admiración y un reconocimiento a un talento literario excepcional, según mi criterio. La organización, entrevista y epílogo son de Floriano Martins, ese puente necesario entre los poetas latinoamericanos, él mismo creador y difusor cultural. La traducción al español es de Eva Schnell y la muestra gráfica de Raúl Vázquez. Desde “Anotaciones para un Apocalipsis” (1964), incluido como final del libro, hasta “Extrañas Experiencias” (2004), toda la poesía de Willer, contenida en este volumen, es un acto de insurgencia, afirmación y construcción de un destino poético de relevantes méritos, en la cual se muestra la originalidad del poeta y la vasta influencia de los poetas mayores del siglo XX, lo que nos permite reconocer una obra de lectura provocativa, con imágenes desbocadas y una salvaje apropiación del mundo, lo que también nos hace sentir una vocación poética que refleja el pulso social y una acerada visión de lo que ocurre. La poesía de Willer es suntuosa, elegante, nacida de un fluido manejo del lenguaje, y la traducción lo afirma, rico en detalles y palabras claves para la observancia de la comunicación como algo de extraordinaria trascendencia. Son cuarenta años de ejercicio poético lo que contiene esta antología, lo que nos permite ubicar al autor entre los grandes poetas del Brasil y de Nuestra América, con un aporte real que lo convierte en un maestro del lenguaje de nuestro tiempo, abriendo con sus temas una bifurcación de lo subreal hacia lo cotidiano observable. El poeta, viajero adentro de su propio mundo, y más allá de todos los linderos, nos ofrece una muestra compacta de su trabajo, en el cual casi todos sus poemas gozan de una excelencia que combina la reflexión y el deleite, el desengaño y la certeza. Poemas en voz alta es una antología compacta, deliberadamente selectiva.

Una especie de viaje por nuestra época en la palabra, altísima, de un poeta abierto y clarividente, útil para entenderlo en su magisterio provocativo, necesario para ubicarlo entre los más audaces y valientes creadores de este tiempo. Un acierto de Andrómeda, Alfonso Peña, Floriano Martins y una traducción, creo que impecable, de Eva Schnell. Un filtro de luz para adentrarnos en la palabra vida de este autor.